Ser periodista en cualquier lugar del mundo significa, vivir, sudar, luchar, madrugarse, extender micrófonos, joder, ser hipocrita con el colega o pelearse a empujones para luego tomarse un café con él (o ella). Todo, por ser rápido, todo por ser ávaro, todo por tener la primicia. En sintesis: es una carrera jodidamente agotadora, sacrificada, animalescamente competitiva, pero satisfactoria. "Camaron que se pierde"... dicen.
No hay nada de malo en ello, en cualquier profesión, la competencia siempre será brava. Siempre habrá algún imbecil desleal que te pondrá el pie para que tropieces y pierdas tu objetivo. Y en el periodismo, no es la excepción.
Les cuento una anecdota de mi paso como practicante en el portal Perú.com en el 2009-10. Una vez, me tocó cubrir una conferencia de prensa de la delegación de la película 'La teta asustada', que iría a Los Angeles para la ceremonia de los Oscars, donde la actriz Magaly Solier era el foco de atención.
Se respiraba un ambiente de entusiasmo en la sala, todos los conferencistas lucian sus animosos rictus porque serían los primeros peruanos en ir al Oscar por la nominación a un película. Hubieron algunas preguntas atinadas e interesantes a la Solier y otras estúpidas ( que la relacionaban con Alejandro Toledo en asuntos políticos).
Una vez finalizada la conferencia sucedió lo de siempre: todos los colegas se apretaban entre sí para conseguir el mejor ángulo, foto o declaración de la actriz, quien apenas podía hablar por los flashes y los movimientos bruscos hasta que al fin subió al auto y terminaba el asedio.
"Oye con..... dejame chambear ...nazo ahora empujame pues"- le gritó un enardecido camarógrafo de America TV a otro de Frecuencua Latina.
El otro mas alto y fornido se embraveció: "ven hijo de..". Dejó la camara en el piso, y empujó al otro colega del canal 2 con tal fuerza que pensé que lo tumbaría para no levantarse, como así fue, pero se paró decidido a golpearlo, aunque después sería calmado por otros dos compañeros para no empeorar la gresca. Parecía una pelea de matones de cantina, pero no, eran camarógrafos de Tv.
La Prensa Gonzo
La Prensa Gonzo
Y como la rutina periodística es agobiante, y "seria", entonces les hablaré un poco de un personaje que irónicamente no se lo tomaba tan en 'serio' el oficio de la prensa. Era un loco, un excentrico que tuvo la ¿genial? ¿original? ¿absurda? idea de que la relación periodista-noticia debía ser como un matrimonio: cero objetividad.
La versión de los hechos es única y sólo pertenece al protagonista que lo narra. Hablo de alguien que creó un estilo que marcó una época en los E.E.U.U asociado a la contracultura de los ya lejanos años 60: hablamos de Hunter S. Thompson y su "periodismo" Gonzo.
El tipo se metía drogas todo el tiempo, fue demasiado excesivo en sus vicios, pero tenía una ingeniosa prosa incomparable, de la cual se puede disfrutar en su alocado libro "Miedo y asco en las Vegas", del cual se hizo una pelicula interpretada magníficamente por Johnny Deep.
Tambien era un lúcido pensador, que reflexionaba mucho sobre el contexto de su época, criticando siempre con ingenio y con humor el hipócrita y decadente estilo de vida americano de los 70's:
"Pero, ¿qué es sano o saludable? Sobre todo aquí en 'nuestro propio país'...en la desdichada era de Nixon. Todos estamos ya conectados a un viaje de supervivencia. Se acabó la velocidad que alimentó los setenta. Los estimulantes se han pasado de moda" - fragmento de 'Miedo y asco en Las Vegas'.
Quiero hacer 'periodismo Gonzo' porque estoy harto del periodismo mismo. Actualmente hago periodismo deportivo, pero eso no me impide que lanze y me atreva a hacer un poquito de 'gonzo', porque 'gonzo' es libertad, creatividad, imaginación y humor y acidez, si, mucha acidez.
¿Drogas?, ¿se podría practicar el estilo de Hunter sin drogas?. Sólo sé que por el momento, no pienso en destruirme, porque son muy pocos los que han soportado tantos auto-maltratos como él, vivir para contarlo y volarse la cabeza al ponerse viejo:
"No recomiendo el uso de drogas peligrosas, el consumo de alcohol ni la locura, pero en mi caso han funcionado”. Contundente. Sólo él pudo hacer lo él mismo hizo. Mas claro que el agua.
Así que mis queridos lectores, o imaginarios lectores, les prometo mucho gonzo, mucho humor, y mucha crudeza. El Perú es un país fantástico, pero tambien es muy sucio. Mostraré bellas realidades, pero no les pondré maquillaje a caras sucias y feas. Y un poco de 'literatura trash' también. Están advertidos.

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