jueves, 6 de junio de 2013

Cuando los caballeros del punk rock impusieron 'su ley' en La Molina parte 2

Pelle manipulando al público más entregado de los últimos años

Crónica del pequeño GRAN concierto del año con sabor a estadio


Martes 9 de abril de 2013

8:30 p.m Superado el tráfico, el joven apodado 'Mr D', ingresó al Centro de Convenciones Scencia, y en aquel momento no podría haber un ejemplo más perfecto que represente la "calma antes de la tormenta": parecía el local de una fiesta de una promoción de colegio, en la que los invitados llegaban lentamente de uno en uno. Un lugar donde podría suceder cualquier cosa, y no una reunión de locos epilépticos al que llaman "concierto de rock".

"No es momento para recordar que nos faltan más locales para estos shows", pensó Mr D. 
Luego de saludar a sus amigos, Mr D al fin pudo ver con sus propios ojos la modesta pero muy efectiva decoración del escenario que tantas veces había visto en YouTube: un telón negro con la figura siniestra de 'Howlin' Pelle, sonriendo maliciosamente como villano de película vieja de serie B, esperando ansioso el momento de 'manipularnos' a su antojo como marionetas.

"Ya se jodieron, esta noche serán míos", parecía decir la figura en silencio, mientras él sentía el clásico resortijón de estómago, cuando los locales de 'Cuchillazo' intentaban amenizar la espera....

Los peruanos hicieron un buen trabajo en entretener al público para 'calentar' la espera, pues hicieron despertar al público. Alrededor de las 10 p.m, se despidieron. Minutos después, un par de 'ninjas', iniciaron su labor, corriendo de un lado a otro del escenario con la misma agilidad de los míticos guerreros asiáticos, dejándolo todo listo. La ansiedad estaba a tope. Era el último show de la banda en Sudamérica. Y tenía que ser a lo grande.



Cerca de las 10:20 p.m, la oscuridad. Luces direccionales al telón y la musiquilla barroca de piano empezó a sonar. Perfecta, como para la película 'Nosferatu', incrementaba el suspenso que se alargó durante un minuto hasta que...

Chris Dangerous entró al escenario. !SI! !El gran Chris entró en escena! Y con porte elegante se ubicó detrás de los tambores (con el texto de 'Lex Chris') vestido impecable para la gala del rock n roll. Jugueteó con las baquetas unos segundos, hasta que inició la explosión, aporreando la batería con furia y potencia punk. Mr D, ya tenía resortes en las piernas y los tornillos sueltos cuando el pogo comenzó...

Aparecieron en escena elegantes, con sus ya conocidos frac: Dr Matt, Vigilante, Nicolas (quien a Ramones marcó el inicio con un  "One, two" y estuvo 'epiléptico' como un joven Angus Young) listos para imponer su ley, la 'Ley Hives' que todos debían obedecer. Y finalmente, el "rey del punk" mister 'Howlin' Pelle Allmqvist, quien inició oficialmente el temblor en la Molina, con la excitante 'Come on, come on, everybody come on', en el arranque más emocionante de un show rockero en Lima en mucho tiempo.


Video amateur del inicio del show, pero que capta la emoción de un show de The Hives


Ya nada podía detener esa locura, continuada con 'Try again', su gracioso grito de batalla: 'Doo wackoo' y su  definición de la insanía. Pero no sólo la banda deslumbró al inicio con su ya bien conocida fama de 'showmen', sino por la reacción del público, que parecía demasiado ficticio para ser real: esos gritos, saltos, cantos, componían la formula matemática para lograr un show redondo: banda entregada + público entregado = concierto perfecto.   

"Hola queridos amigos peruanos. Nosotros somos los Hives y tocamos música pUnk (no pank)  rock sueco", dijo Howlin en su 'español'. Y arremetieron con 'Take back the toys', momento donde apenas iniciado el show, se quedó demostrado el cariño que siente la banda por sus fans, cuando Nicolas se bajo del escenario para hacer un 'Hi five' a los 'afortunados' de adelante.

"¿Algún preguntas?" interrogó Pelle. "No!!!" respondió el respetable en medio de risas. Es evidente que el vocalista era consciente de que su 'español' era más que limitado, pero aquello hizo del show aún más divertido, y francamente muy graciosos. "Tengo mil answers", dijo antes de poner a bailar al público, a ritmo de punk crudo y duro.



Es inútil revivir el show a través de un frío texto, pues nunca le hará justicia a un concierto que fue tan divertido, vibrante y emocionante. No hay mejor recuerdo que el de la misma memoria y los vídeos que la apoyan. Porque en aquella noche del 9 de abril de 2013, hubo un hecho evidente y casi inaudito que merece ser reiterado: la entrega total del público, como nunca antes vista. Era evidente que la gente lo vivió al máximo y la satisfacción de la banda era mas que evidente. Fiesta total.



La locura siguió con las magistrales y 'clásicas' 'Main Offender', (verdadero himno punk) y 'Walk Idiot Walk', mientras Pelle fungía de domador de masas y hacía honor a su reputación como uno de los mejores showman del mundo. Si el decía "aplaudan", "salten" o "griten". el público lo hacía sin dudar, como hipnotizados. Simplemente, los manipuló. 

Con 'My time is coming', la insanía punk de 'No pun intended' y la muy juguetona 'Wait a minute', siguieron haciendo gala de esa energía, potencia e inmenso carisma que desprendían estos caballeros suecos, (y que muchas bandas más jovenes envidiarían). Hablan los 20 años de experiencia en el negocio.  


"No hay silencio. No hay silencio en un show de los Hives", dijo enfático Pelle, siendo esta la frase que más recordarán sus fans en aquella noche, que gritaron fuerte para corroborar la frase. Llegaba 'Die all right' y el público pareció enloquecer aún mas. Fue un momento 'top' de la noche.

Con 'I want more', se baja el ritmo aunque no la intensidad, y fue el momento donde Pelle demostró que también es un cantante estupendo que domina diferentes tonalidades. Con 'Two timing', complacieron a los fans por un pedido en Facebook!! El tema (que nunca sonó en Sudamérica) hizo  bailar hasta a las columnas del Scencia. Rockabilly + punk ¿podría haber un coctel mas explosivo? 

'Won't be long', fue el lucimiento de Chris 'Dangerous' y su fantástica potencia rítmica. A pesar del frenesí, fue un momento conmovedor, cuya letra emocional ("you become what you hate, or you hate what you become") fue cantada con el alma, corazón y... valga la cursilería.

El 'Grand Finale'

"Porque tú lo pediste A-K-IDIOOT!!". Otra sorpresa navideña. Ese ritmo 1/2, 1/2 largamente esperado, sonó tan brutal e inclemente como el disco. Mr D, hacía lo que podía para sobrevivir a ese tremendo pogo. Se le cayó varias veces la camisa que llevaba sobre el pequeño bolso. Su remera se pegaba a su torso saturado de sudor. Ya estaba agitado y cansado, con los ojos ardiendo por las gotas saladas. Pero sacó las baterías de reserva, porque aún quedaba más. Y  el acto entre-chocarse con la gente, mientras sonaba el mismo tema que siempre quiso escuchar en vivo desde casi diez años, cuando saltaba sólo en su cuarto mientras maldecía a todos los idiotas del mundo... no tenía precio.

A pesar de que en un show como este, nunca tuvo altibajos, se pudieron destinguir dos momentos cumbres: llegó el 1er gran 'Epic Moment' de la noche, el himno de los 2000: "Hate to say I told you so". Pura emoción, furia y diversión. Dos veces tocaron el estribillo sonriendo, sorprendidos. Dos finales vibrantes de una sola canción. Sobran las palabras. Épico.



Para el momento que sonaba 'Patrolling Days', Mr D ya estaba exhausto. La canción apenas pudo disfrutarla en medio del torbellino de choques y bailes, porque pasó demasiado rápido como para cantarla. Con 'Hate to say' lo hab{ia dado casi todo. Mientras se secaba los ojos y la frente, y trataba de recuperar todo el aire perdido en la maratón, sabía que su gran momento se acercaba.

"Our God is a Zilla, our King is a Kong". 'Go Right Ahead' era el inicio del fin. El primer single del 'Lex Hives', contagió a todos con su ritmo de rockabilly irresistible, siguiendo la locura con 'Declare Guerre Nucleaire' y la divertida 'Insane'.

Llegaba el inicio del fin: "Lima, ¿Te gusta explosión?". Y como todos sabíamos The Hives, no tiene otra forma de despedirse del público que con la explosión de una bomba!!! A este humilde redactor no se le ocurre otra forma para describir que con 'Tick tick Boom', pareció que todo el Perú, tembló con sus acordes. Sólo le bastó a Pelle gritar 'Joy ride' para iniciar el 'apocalipsis' final. 

Aquí es donde lucieron su calidad de 'showmen' al convertirse en autenticas estatuas humanas. Luego, Pelle ordena a sentarnos y casi todos obedecieron. La bomba se activa otra vez y el Scencia deja de ser un local pequeño y modesto; para tomar su lugar, un estadio con miles de personas, saltando, gritando, como si este fuera el último show de sus vidas. 



El 'pequeño' GRAN CONCIERTO, llegó a su fin. Con elogios, aplausos, baquetas y uñas de regalo,se despidieron los cinco guerreros musicales, con una sincera reverencia, un 'hasta pronto' y un cursi 'te amo Lima' que sonó muy verdadero.

Saldo total de la destrucción: 20 canciones, 2 sorpresas, 2 horas, 5 mil personas entregadas y 1 gran banda entregada al 1000%. Se cierra el telón.

Finaliza en la siguiente parte III



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